Entreculturas presenta en Murcia un nuevo país: Noland, donde se puede jugar sin jugarse la vida

Islam en Murcia - 22.06.15
Fuente: entreculturas.org

El derecho a jugar…sin jugarse la vida

El pasado 20 de junio se celebró el Día Mundial de las Personas Refugiadas y Desplazadas. En el mundo, hay más de 25 millones de menores que se han visto obligados a huir de sus hogares a causa de las guerras y 230 millones de niños y niñas viven en zonas afectadas por conflicto

Ese no es su lugar. Estos menores ven truncada su infancia, su derecho a ser niños. Por eso, Entreculturas lanza la campaña NOLAND “Derecho a jugar sin jugarse la vida” el lunes 22 de junio a las 19.30h en la Fundación Rais (Centro la franciscanas de la Purísima c/ San Carlos 10, próximo al lateral de la iglesia de La Merced, Murcia)

El acto contará con la presencia de la libanesa Andrea Zard, Responsable de proyecto de educación y asistencia a familias refugiadas sirias en Bourj Hammoud, Beirut y del jesuita español Ángel Benítez-Donoso, Subdirector de una escuela gestionada por el Servicio Jesuita a Refugiados, también en Bourj Hammoud, y Raquel Abad, responsable de proyectos de África del Oeste y Oriente Medio de Entreculturas en España

“Echo de menos mi casa, mis amigos, mis recuerdos. Poder ir a la escuela en el Líbano es todo para mí. Me ha ayudado a no estar triste todo el tiempo”. Ghada es una niña de 13 años de Aleppo, Siria. El año pasado tuvo que refugiarse con su familia en Líbano debido al conflicto armado que tiene lugar en su país desde hace cuatro años. Al principio, ayudaba a su madre en casa. Para ella los días eran tristes y  aburridos. Sin embargo, desde hace ocho meses asiste al colegio en Líbano, lo que ha devuelto la normalidad a su vida. 

El pasado sábado 20 de junio se celebró en todo el mundo el Día Internacional de las personas refugiadas y desplazadas. Entreculturas quiere poner el foco en las personas que se han visto obligadas a huir de conflictos armados como el de Siria, Sudán del Sur, República Centroafricana o Colombia, entre otros. Según el documento que acompaña a la campaña titulado “Derecho a jugar y a aprender sin jugarse la vida. El impacto de los conflictos en la educación de los niños y niñas”, hay 25 millones de menores refugiados y desplazados que como Ghada ven truncada su infancia, su derecho a jugar, su derecho a ir al colegio, a no sufrir abusos ni violencia, a vivir en paz, en definitiva, su derecho a ser niños. Y es que además, en el mundo hay 230 millones de niños y niñas que, aunque no son refugiados o desplazados, viven en zonas de conflicto, jugándose la vida diariamente o cayendo en redes de reclutamiento de menores soldado para la guerra. 

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