lunes, 13 de marzo de 2017

Seis años de la guerra en Siria: 2016, el peor para los niños

Islam en Murcia - 13.03.17
Fuente: UNICEF

Baraa, 7 años, vió morir niños en un bombardeo (©UNICEF/2016/Syria/Idleb)
DAMASCO/AMMÁN/MADRID, 13 de marzo 2017- En 2016 se batió el récord de violaciones contra los niños en Siria. Así lo refleja la terrible evaluación que ha hecho UNICEF del impacto del conflicto en los niños, coincidiendo con el sexto aniversario de la guerra.

Seis años después, cerca de 6 millones de niños dependen ahora de la ayuda humanitaria, 12 veces más que en 2012. Millones de niños se han visto obligados a desplazarse, algunos hasta siete veces. Más de 2,3 millones de niños viven como refugiados en Turquía, Líbano, Jordania, Egipto e Iraq.

“Tras seis años de guerra la situación de los niños de Siria es insostenible”, confirma Javier Martos, director ejecutivo de UNICEF Comité Español. “Casi dos millones de niños están fuera de la escuela, y están viviendo situaciones que ningún niño debería experimentar jamás”. 

Los casos verificados de asesinatos, mutilaciones y reclutamiento de niños aumentaron considerablemente el año pasado, debido a la drástica intensificación de la violencia en el país.

·         Al menos 652 niños fueron asesinados –un 20% más que en 2015-, lo cual convierte a 2016 en el peor año para los niños de Siria desde que en 2014 se empezaron a verificar oficialmente las víctimas infantiles.
·         255 de estos niños fueron asesinados en o cerca de una escuela.
·         Más de 850 niños fueron reclutados para combatir en el conflicto, más del doble que en 2015. Los niños están siendo utilizados y reclutados para luchar directamente en primera línea; cada vez participan más en el combate, en casos extremos como ejecutores, terroristas suicidas o carceleros.
·         Se produjeron al menos 338 ataques contra hospitales y personal médico[1].
 
“La magnitud del sufrimiento no tiene precedentes. Millones de niños de Siria son víctimas de ataques a diario, sus vidas están del revés”, explica desde Homs Geert Cappelaere, director regional de UNICEF en Oriente Medio y Norte de África. “Cada niño está marcado para el resto de su vida con consecuencias terribles para su salud, su bienestar y su futuro”.

LA DIFICULTAD EN HACER LLEGAR LA AYUDA

Las dificultades de acceso a algunas partes de Siria siguen obstaculizando la valoración a escala del sufrimiento de los niños y la asistencia humanitaria a los más vulnerables. Más allá de las bombas, las balas y las explosiones, los niños están muriendo en silencio, a menudo debido a enfermedades que de otra manera se habrían prevenido fácilmente. El acceso a atención médica, suministros vitales y otros servicios básicos sigue siendo muy difícil.

De todos los niños de Siria, los más vulnerables son los 2,8 millones que se encuentran en las zonas de difícil acceso. De ellos, 280.000 viven bajo asedio, casi completamente aislados de la ayuda humanitaria.

Dentro de Siria y más allá de sus fronteras, los mecanismos de ayuda se están debilitando. Las familias están adoptando medidas extremas simplemente para sobrevivir, a menudo empujando a los niños al matrimonio o al trabajo infantil. En más de dos tercios de los hogares los niños trabajan para apoyar a sus familias, a veces en condiciones extremadamente duras incluso para los adultos.

EL CORAJE DE LOS NIÑOS DE SIRIA

Y sin embargo, pese al horror y al sufrimiento, todavía hay historias extraordinarias de niños decididos a perseguir sus sueños y aspiraciones. Darsy, de 12 años, refugiada en Turquía, lo demuestra: “Quiero ser cirujana para ayudar a la gente de Siria enferma y herida. Sueño con una Siria sin guerra, para poder volver a casa. Sueño con un mundo sin guerras”.

“Seguimos viendo la valentía de los niños de Siria. Muchos han atravesado la primera línea de combate para presentarse a exámenes. Insisten en seguir aprendiendo, incluso en escuelas subterráneas. Hay mucho más que podemos y debemos hacer para cambiar la situación de los niños de Siria”, recuerda Cappelaere.

LLAMAMIENTO DE UNICEF POR LOS NIÑOS DE SIRIA

En nombre de los niños de Siria, UNICEF hace un llamamiento a todas las partes en el conflicto, a quienes tienen influencia sobre ellos, a la comunidad internacional y a cualquiera que se preocupe por los niños, para lograr:

·         Una solución política inmediata que acabe con el conflicto en Siria.
·         El fin de las graves violaciones contra los niños, incluyendo las muertes, mutilaciones, reclutamientos y ataques contra escuelas y hospitales.
·         El levantamiento de todos los asedios para tener un acceso incondicional y constante a todos los niños que lo necesitan en Siria, estén donde estén.
·         Un apoyo sostenible a los gobiernos y comunidades de acogida para los niños vulnerables, independientemente de su estatus.
·         Apoyo financiero continuado a UNICEF para la asistencia de los niños de Siria.

domingo, 12 de marzo de 2017

Murcia consiente a los ultraderechistas de Lo Nuestro, según Anti Represión RM

Islam en Murcia - 12.03.17
Fuente: Anti Represión de la Región de Murcia

COMUNICADO LEIDO EN LA RUEDA DE PRENSA DE ANTI REPRESIÓN RM



Responsabilidades y soluciones contra los delitos de odio. Actuaciones del grupo de ultra derecha Lo Nuestro en Murcia.

Lectura del comunicado ante el micrófono de Onda Regional
Quienes formamos parte de la Coordinadora Anti Represión Región de Murcia, junto a las asociaciones, colectivos, formaciones políticas, partidos políticos y sindicatos firmantes, denunciamos la situación en la que se encuentra Murcia relativa a la evolución y desarrollo que está adquiriendo la ultraderecha, basándonos en el Informe Raxen del Movimiento Contra la Intolerancia que apunta a un auge exponencial de la violencia ultra en esta comunidad desde 2010, con más de 200 agresiones anuales.

Como es sabido, la ultraderecha se ha organizado en zonas del  levante  español en el grupo Lo Nuestro, pretendiendo dar una imagen de “buenos chicos”, negando ser neonazis, solo se declaran patriotas, no violentos, pero sus acciones los contradicen, los delatan. En otras zonas del Estado adquieren otros nombres y en otros países ya constituyen partidos en un preocupante alza. La situación de precariedad es el caldo de cultivo de estas ideologías.

Pero no nos engañan, ahora se dedican a organizar actos culturales propagandísticos, como charlas en contra de refugiados sirios, o a instalar mesas de reparto de alimentos en las puertas de los supermercados Mercadona y Super Dumbo, o en otros lugares de la ciudad, solo para españoles:  ahí va encubierto uno de sus principales mensajes de odio hacia los inmigrantes, personas de otras etnias y culturas. 

Lo preocupante de este hecho es que lo estamos consintiendo

Otra actuación  que paralelamente desarrollan miembros de este grupo, es la violencia directa hacia personas que ellos consideran diferentes, bien por tener una ideología respetuosa con las diferentes etnias y culturas, o porque se declaran a favor  los derechos de la mujer, o bien diferentes por su aspecto alternativo o su orientación sexual.

Baste decir como último ejemplo la agresión hacia una familia en un bar cercano al estadio de fútbol del Real Murcia, del que también forman parte como “Ultras Murcia”. En estos ambientes se nutren de adeptos al igual que de nuestros adolescentes en los Institutos de Enseñanza Secundaria.
Es también reseñable su actividad en redes sociales donde vierten con total impunidad su xenofobia, homofobia, transfobia, LGTBI-fobia, critican la ideología de género y hablan de “adoctrinamiento” a los niños y niñas, en clara referencia a favor de la campaña de la Plataforma ultra Hazte Oir y su denigrante autobús propagandístico.

Lo preocupante es que lo estamos consintiendo.

Nos preguntamos,  ¿qué grado de responsabilidad tenemos?

Entendemos que, en primer lugar, las autoridades competentes: gubernativas, judiciales, deportivas, educativas. ¿Qué medidas preventivas están aplicándose? ¿Se detienen a estos infractores de las leyes? Sabemos que el presunto agresor de Lucía de la Calzada fue detenido inmediatamente y  ha estado más de mes y medio en prisión preventiva.  Sin embargo los agresores de la familia atacada, a pesar de las denuncias, pruebas gráficas y de testigos, ¿dónde se encuentran?. Se apunta a la ya mencionada “Intocable” y al portavoz de Lo Nuestro, entre otros miembros implicados ¿están también investigados, detenidos, en prisión preventiva? La ciudadanía no sabe nada.
Por otra parte,  la clase política que nos gobierna también tiene que dar explicaciones sobre sus actuaciones: No parece que se esté aplicando, a pesar de las fotos en la Asamblea Regional con colectivos LGTBI, la ley nacional contra la homofobia. Tenemos casos en nuestra Región por acoso escolar de este tipo. En el Ayuntamiento de Murcia se aprobó hace un año una moción para prevenir los delitos de odio en el ámbito de sus competencias y no se ha puesto en marcha. ¿De qué nos sirven las leyes, los decretos, si no se aplican? ¿Es todo al final una campaña mediática de imagen y nada más?

Queremos por último apelar a la responsabilidad de los medios de comunicación quienes tienen la posibilidad de informar verazmente y con ecuanimidad así como difundir valores de respeto y solidaridad. 

La ciudadanía se está preocupando cada vez más por este problema y está decidida a organizarse para poder ser oída y tener capacidad para demandar con más contundencia soluciones, no está dispuesta a que se siga consintiendo  la actual situación de violencia e impunidad. Tolerancia cero a los delitos de odio. Por el cumplimiento efectivo de los DDHH para cada persona.

En Murcia, a 10 de marzo de 2017

Coordinadora Anti Represión Región de Murcia (ARM) 

Apoyan este comunicado: 
CGT,  Frente de Acción Estudiantil (FAE), PCPE, CJC, Anticapitalistas, Espacio de Acción Social, Yayoflautas de Murcia, Asamblea 7N Región de Murcia, Unión de Juventudes Comunistas de la Región de Murcia (UJCE), Grupo Animalista Región de Murcia (GARM), Convivir Sin Racismo, PAH de Murcia, Colectivo P’alante, Asociación CATS Colectivo de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo. Marea Básica contra el Paro y la Precariedad, Colectivo LGTBI No Te Prives, Cambiemos Murcia, Equo Región de Murcia. Murcia Acoge.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Hajar y su hiyab, lo más leído de Islam en Murcia

Islam en Murcia - 08.03.17
Paulino Ros

Hajar y Soraya
El artículo que Islam en Murcia publicó el pasado mes de octubre sobre Hajar, joven musulmana de El Palmar (Murcia), batió el récord de seguimiento en la historia de este blog. Más de 40.000 personas lo leyeron en las 24 horas posteriores a su publicación.

Aquí el enlace al artículo y al audio de la entrevista que concedió a Onda Regional:

http://islamenmurcia.blogspot.com.es/2016/10/hajar-con-la-misma-libertad-que-tu.html

Hoy 8 de marzo, nos parece un buen día para insistir en el mensaje que nos dejó Hajar. Islam en Murcia está por los derechos de todas las mujeres, sea cual sea la forma de vestir que elijan.

"Es absurdo acusar al Islam de machista", por Ismael Ousalah

Islam en Murcia - 08.03.17

Os ofrecemos un ensayo que ha remitido a Islam en Murcia un joven musulmán residente en Lorca, Ismael Ousalah. Esperamos que os sirva para aclarar conceptos. Este blog está abierto a vuestra participación, podéis mandar vuestras colaboraciones a: islamenmurcia@gmail.com

"Es absurdo acusar al Islam de machista"

En una época en la que difamar el Islam a través del poder mediático se ha convertido en la norma, sea o no malintencionadamente, se hace necesario aclarar ciertos hechos acerca de esta religión profesada por un 20% de la población mundial, cuyo saludo es “la paz sea contigo” (“as-salamu alaikum”).

Actualmente es muy común oír críticas al Islam y los musulmanes en países occidentales. Un musulmán mínimamente inteligente debería aceptar las críticas constructivas a su comunidad religiosa, pero sería paradójico que fuese pasivo frente a las  graves acusaciones que se lanzan a su religión en sí, ya que por alguna razón la acepta como revelación Divina.

Pareja de musulmanes
El diálogo y el debate argumentado son la única opción coherente de encontrar una solución al conflicto que hay entre las afirmaciones tan dispares que lanzan musulmanes, por un lado, e islamófobos por otro.

Una de las principales acusaciones al Islam, que ya es extraño no escuchar de manera frecuente, es la de un supuesto machismo implícito en la doctrina islámica. Una de las causas de que se piense esto es la obligatoriedad (religiosa) del “hiyab”, que muchas mujeres llevan con orgullo, independientemente del hecho de estar casadas o no, e incluso, en ocasiones, en contra de la voluntad de su familia. Es cierto que en otros casos ocurre la situación inversa, la sociedad, las familias o los maridos pueden exigir o forzar a una mujer a llevarlo contra su voluntad, pero la cuestión es: ¿tiene fundamento el legitimizar esa imposición a través del islam?

Relacionar el “hiyab” con opresión machista es pocas veces acompañado de una buena argumentación, y en ocasiones, es básicamente consecuente de una perspectiva etnocentrista de este tema. Esta afirmación es poco comprensible cuando proviene de personas cristianas, porque las monjas y las representaciones de la Virgen María reflejan la existencia del “hijab” en el cristianismo. Posiblemente sería bueno para contrastar información que se preguntase a las propias mujeres musulmanas que lo llevan la causa por la cual lo consideran parte de su identidad, y que se notase la cantidad de musulmanas que no lo llevan, tanto en países occidentales como árabes, sin que por ello sean repudiadas, castigadas, lapidadas u otras de esas cosas que se oyen.

La explicación y justificación de la obligatoriedad del velo islámico es un tema de gran interés que debería de ser tratado con más frecuencia, pero debido a su complejidad, este ensayo se centrará en ofrecer una argumentación que refuta otra de las principales acusaciones sobre el Islam que lo hacen parecer machista: la supuesta apología del Islam de la violencia de género.

En un contexto en el que, para algunos, hasta representar gráficamente al ser humano mediante un monigote sin falda puede ser tildado de machista o, se hace difícil llegar a conclusiones claras sobre temas en los que están inmersas las mujeres, pero el diálogo y el debate formal nunca están de más. Lo curioso es que el único argumento relativamente comprensible que se utiliza para respaldar la afirmación de que el Islam incita a la violencia de género es un versículo del Corán que examinaremos a continuación.

Se trata del versículo nº 34 del cuarto capítulo del Corán, cuya traducción sería más o menos la siguiente: Los hombres son responsables del cuidado de las mujeres en virtud de la preferencia que Dios ha dado a unos sobre los otros y de los bienes que ellos gastan. Las mujeres virtuosas son devotas hacia Dios y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Dios manda que cuiden. A aquellas de quienes temáis que se rebelen con animadversión, amonestadlas, dejadlas solas en el lecho y “dribuhunna” (¿pegadles?) Si os hacen caso, no os metáis con ellas. Dios es Excelso, Grande.


Versículo 34 del cuarto capítulo del Corán
En primer lugar hay que mencionar que el vocablo que aquí se suele traducir como “pegar” es la voz “dribuhunna”, del verbo “daraba”,  que es polisémico  y también está mencionado en otros versículos del Corán, pocas veces con el significado de pegar (ver 3:112, 3:156, 16:75, 22:73, 43:58, entre otros). En caso de que se tradujese como “pegar”, el cual es uno de sus significados, ello estaría subordinado a la condición expuesta en el mismo versículo de que la esposa tenga una actitud insolente o comportamiento rebelde (“nushuz”).

Y es hasta cierto punto comprensible que después de escuchar esto ciertas personas interpreten como machista el mensaje, ya que, el rebelde puede ser el marido y, sin embargo, el Corán no insta a la esposa a amonestarle ni pegarle.  Esto es claramente cierto, pero la situación a la inversa es evidentemente imposible (que sea la mujer la que pegue), por lo que la mujer tiene otros medios para protegerse de la rebeldía o maldad de su marido, que están estipulados en la “Sharia”.

Aun así, esta discusión solo tiene sentido aceptando que la traducción anterior sea la más exacta, algo que es discutible. Es, por tanto, recomendable ahondar más en el tema.

Es muy importante saber que en el islam se utilizan, por consenso, 2 fuentes de “legislación”: en primer lugar, El Corán, y en segundo, relegado al primero, la “Sunna” (Tradición Profética o dichos Proféticos).

Los pasajes del Corán fueron llevados a la práctica por el Profeta Muhammad, que era el predicador y defensor de que el Corán es una revelación Divina, por lo que solamente de sus palabras, acciones y enseñanzas podemos descifrar la interpretación de muchos de los versículos que hay en el Corán. Esto es así porque sería contradictorio presumir que el Corán es palabra Divina y no aplicar su propio mensaje.

Además, es necesario hacer este análisis porque ciertos versículos coránicos pueden ser ambiguos o parecer no encajar con el resto de la doctrina islámica, como es este caso.

El mismo Corán dice lo siguiente al respecto (3:7): Él es Quien te ha revelado la Escritura. Algunas de sus aleyas son unívocas y constituyen la base del Libro, mientras que otras son susceptibles de interpretación. La gente de corazón extraviado siguen las interpretables por espíritu de discordia y por ganas de dar la interpretación de ello. Pero nadie sino Alá conoce su correcta interpretación…
Entonces, para saber el lugar que tiene el maltrato doméstico en el islam, veamos lo que hizo y dijo el Profeta Muhammad (Mahoma) sobre este tema:

En primer lugar, no hay ningún relato recogido de que Muhammad hubiera pegado nunca a nadie, aunque tuvo razones y ocasiones para hacerlo, incluso con alguna de sus esposas. Y no solo eso, sino que además se han transmitido relatos en los cuales se enfadó con gente por haber pegado o maltratado, no a personas, sino a animales, ¡e incluso árboles!, cuya integridad protege el islam.

Pero para comprender la veracidad de esto es necesario mencionar que, a diferencia de otras religiones, en el Islam solo se acepta como “tradición profética” aquellos relatos y testimonios recogidos de la época cuyo contenido y transmisores son estudiados a fondo mediante un método científico, para discernir los relatos históricamente fiables de los que no lo son.

Uno de los dichos conocidos de Muhammad es: “El mejor de entre vosotros es aquél que mejor trate a su esposa”, y su esposa Aisha también relató que aprovechaba cualquier ocasión para tener gestos de cariño con ella.  Es conocido asimismo, según otro relato, que un día que Abu Bakr (padre de Aisha), quería pegarle a su hija tras un enfado con ella, Muhammad intervino para evitarlo. Lógicamente, esto no es propio de una persona machista que ve con buenos ojos la violencia de género o el sometimiento de la mujer.

A la luz de esto, es coherente concluir que este versículo del Corán realmente no incita a la violencia de género, porque si fuera así habría testimonios de que Muhammad o alguno de sus compañeros y seguidores lo hacían, y más bien es todo lo contrario, lo reprochaban.

Si realmente el islam buscara la denigración o el maltrato de la mujer, o ello formase parte de su doctrina, sería más lógico que ello estuviera mencionado en otros versículos, o con palabras cuyo significado directo sea hacer daño. Las cosas realmente importantes en el islam, como ser monoteísta y racional, tratar bien a la gente (y especialmente a los padres), ser benevolente con pobres y huérfanos, ser humilde y paciente, dar limosna, etc., están mencionadas  múltiples veces en el Corán, sin embargo, la violencia de género no. Es cuestionable incluso decir que el versículo en cuestión haga apología a la violencia de género.

Además, se menciona justamente en el versículo siguiente (4:35) que si hay posibilidad de ruptura sentimental dentro del matrimonio, se debe organizar una reunión con un familiar sabio de cada uno de los cónyuges para intentar llegar a una solución (siendo que el divorcio está permitido).

Si es islam promoviera el autoritarismo del hombre por la fuerza, este versículo debería más bien decir que hay que pegar o amenazar a las mujeres hasta que obedezcan, en vez de buscar una solución pacífica, como claramente indica el versículo recién mencionado.

Es de sobra sabido que el mensaje del Islam fue revelado a una sociedad en la que la misoginia era tal que se llegaban a enterrar niñas vivas, por la rabia de que no hubieran nacido varones. También se practicaba la poligamia sin límites y las esclavas de guerra eran violadas sin reparo. Todo esto, y más fue recriminado y reformado por el Corán.

Es por todo esto que los sabios musulmanes, aquellos a los que se atribuye autoridad y guía en materia de religión (por haber dedicado gran parte de su vida al estudio de los textos islámicos), se han dividido a la hora de dar explicación a este versículo: según algunos “dribuhunna” no significaría “pegar” sino “llamar la atención” mediante un leve contacto físico. Otro grupo es de la opinión de que sí significa pegar, pero bajo unas estrictas normas, que son:

1. No pegar nunca en la cara, 2. No hacerlo ni con la mano ni con un objeto grande, sino con algo del tamaño de un lápiz, 3. No pegar de manera que deje una mínima rojez o marca.

Si se juntan estas restricciones y se imagina una escena… sería ridícula. Esa es la interpretación más “violenta” de este versículo. Es por ello que siendo coherentes con la polisemia de la palabra, es probablemente más lógico decir que el verbo hace referencia a un contacto físico de advertencia. El único fin que podría haber en ello es llamar la atención a la esposa, para evitar una discusión mayor.
 Además, en el susodicho versículo está mencionado este verbo en último lugar, después de “aconsejarla” y no acostarse en el mismo lecho.

La mayoría de los musulmanes religiosos jamás le pondrían la mano encima a ninguna mujer. Dicho lo cual, hay que reconocer y combatir el hecho de que en ciertos países árabes de mayoría musulmana, la violencia de género y otras formas de machismo están generalizadas hasta cierto punto.

Estaría de más tener que explicar que la cultura de una sociedad que se autoproclama de una religión no tiene por qué reflejar las enseñanzas de esa religión. Es por ello que nadie asocia los delitos de países de mayoría cristiana al Cristianismo en sí, ni tampoco las acciones del régimen nacional-socialista liderado por Hitler, que decía ser cristiano.

Decir, por ejemplo, que el cristianismo promueve el exterminio de judíos porque un supuesto cristiano lo haya impulsado es igual de absurdo que acusar al islam de machista porque ciertos musulmanes lo sean. Así como también es absurdo que se asocie el terrorismo al islam porque un reducido grupo de ellos (menos de un 0,01% de los musulmanes) defienda el terrorismo.

Pocos o ningún predicador  musulmán justifica ni incita al maltrato o abuso en el matrimonio, por lo que, incluso si uno se niega a creer lo anteriormente explicado, a efectos prácticos no está permitido el maltrato. Aún así, tristemente, siempre hay gente que, sin ser musulmanes ni haber estudiado las ciencias islámicas, se creen expertos en el tema.

Tanto los musulmanes como los que no lo son deberían estar unidos en la lucha contra la tergiversación de los hechos y las injusticias sociales. Mientras que no se colabore en ello, será difícil superar ciertos problemas sociales.

Ismael Ousalah
Lorca, 8 de marzo de 2017